HomeAGUSTINOS RECOLECTOS75 años de la llegada de los Agustinos Recoletos a Chota (Perú)

75 años de la llegada de los Agustinos Recoletos a Chota (Perú)

Es el esfuerzo evangelizador de la Orden y el trabajo actual que hacen los frailes de Perú

Nicolás Vigo | Este año se cumplieron 75 años de la llegada de los frailes Agustinos Recoletos a Chota (Cajamarca) en los Andes de Perú.

Los primeros misioneros llegaron, el 9 de enero de 1945; desde ese entonces, esta misión se ha convertido en la perla de la Orden de Agustinos Recoletos.

Para festejar este hecho histórico, en enero de este año, los agustinos recoletos que trabajan actualmente en la misión, rindieron homenaje a la labor misionera empezada por los misioneros e inauguraron las actividades conmemorativas, que se han extendido hasta setiembre.  

La clausura de esta memoria, se hizo de manera virtual, con ponencias y tertulias en la radio, sobre este hecho que renueva el talante misionero de la Orden.

También se recordó los nombres y las historias significativas de los frailes que han trabajo en esta misión peruana.

La labor misionera

Labor de los Agustinos Recoletos se ha hecho en el campo de la evangelización, la promoción humana y el servicio social. Los frailes están convencidos que no puede haber anuncio del evangelio sin enraizar en la cultura; asimismo, están convencidos que el evangelio va de la mano de la promoción de la cultura y la labor social.

Sobre ello, el prior general de la Orden de Agustinos Recoletos, el español, fray Miguel Miró, manifiesta: «Nuestros misioneros recorrieron los caminos y los pueblos para evangelizar, anunciaron a Cristo con su predicación, con los sacramentos, con la catequesis y con su testimonio de vida comunitaria; aprendieron su cultura, reconocieron sus valores y se entregaron a este pueblo en la actividad pastoral y en la promoción humana y social; estuvieron con los pobres y visitaron a los enfermos, ellos deseaban estar al servicio de todos».

Del mismo modo, el prior provincial de Santo Tomás de Villanueva, fray Miguel Ángel Hernández, sostiene: «Los misioneros recoletos recorrieron a lomos de mulas y caballos todos y cada uno de los rincones de aquella sierra. Era necesario llegar a todos y cada uno de los poblados, nadie se podía quedar fuera, todos tenían que recibir el Anuncio y saber por boca de los misioneros que aquel pueblo es un pueblo amado por Dios.  Para ellos no importaban ni los abismos ni los precipicios de las montañas, ni las piedras que con frecuencia se desprendían por las laderas y vertientes de las montañas con riesgo de vida para los que circulan por aquellos maltrechos caminos; ni importaba tampoco el frio y la lluvia, ni el sol abrasador que a altitudes cercanas a los tres mil metros te quema sin clemencia».

Igualmente ha destacado la labor de los obispos que, desde el origen de la Prelatura de Chota son agustinos recoletos: ««Nuestros obispos siempre gozaron de la admiración del episcopado peruano, siendo llamados en varias ocasiones a ocupar cargos de responsabilidad en la Conferencia episcopal y a hacerse cargo de otras Diócesis del país: Don Emiliano en Chachapoyas, Don Carmelo en Cajamarca, Don Fortunato en Chota y en un tiempo atrás también como secretario de la Conferencia de Obispos».

Por su parte el vicario de Perú, fray Víctor Villegas, resalta las estrategias pastorales que se han implementado a lo largo de estos años: «Las estrategias pastorales que se han aplicado a esta misión ha sido exitosa; porque se ha tratado de acompañar a las personas con cercanía y escucha. Nuestros misioneros se han hecho uno con el pueblo y han compartido su vida con sencillez y alegría», declara.

Asimismo, el prior actual de la comunidad de Chota, fray Sofiano Ayquipa, destaca el rol de los catequistas, los líderes cristianos, laicos, que se encargaban de avivar la fe de la comunidad en los pueblos, sobre ello, dice: «Han sido los catequistas los aliados de los frailes agustinos recoletos, porque ellos celebraban la Palabra, reunían a los fieles y les preparaban para los sacramentos y fermentaban diferentes iniciativas solidarias en las comunidades campesinas», declara.

El trabajo actual de los religiosos

Chota es el último bastión pastoral de los religiosos Agustinos Recoletos en la Prelatura de Chota (Cajamarca), ya que, durante estos años, el esfuerzo de promover vocaciones autóctonas, ha logrado consolidad un clero que supera la cincuentena de sacerdotes.

Por ello, la labor de los frailes se ha concentrado en la parroquia Santa Mónica en la que residen cuatros frailes que dirigen tres ministerios: parroquia, ONG y radio.

Respecto a la labor actual, Miguel Miró, lo resume de este modo: ««Los Agustinos Recoletos, seguimos en la comunidad de la parroquia Santa Mónica, con la Red Solidaria Internacional (ARCORES) y con Santa Mónica Radio. Deseamos seguir caminando con este pueblo y unir nuestras voces y nuestros corazones en la alabanza y en la acción de gracias al Señor».

Asimismo, el prior general destaca esta labor de la radio: «Damos gracias por Santa Mónica Radio, porque sus ondas hacen llegar la Palabra de Dios y los valores del Evangelio a las familias, por medio de la información, la cultura y el entretenimiento. Radio Santa Mónica es un instrumento de comunión y la comunión se hace misión y servicio».

Y por su parte el prior provincial, fray Miguel Ángel, destaca el enriquecimiento mutuo que se ha producido durante estos años en la evangelización; sobre ello, resalta que el proceso ha sido al revés: los pobres han evangelizado a los religiosos: «Este jubileo quiere ser una acción de gracias a Dios por esta historia tan llena y repleta de bendiciones y en la que durante 75 años nuestros frailes han sido evangelizados por los pequeños y pobres de estas tierras peruanas», puntualiza.

La Orden de Agustinos Recoletos está presente en 22 países y posee 126 comunidades. En Perú está en 3 provincias y tiene 6 comunidades, que trabajan en parroquias, colegios y medios de comunicación social.