
Soy monseñor Fortunato Pablo Urcey, agustino recoleto, obispo prelado de Chota desde el 12 de diciembre de 2005. La foto que han escogido para esta página Conózcanos habla de alegría, como cuando mete un buen gol el equipo favorito. Y es que, en verdad, el volver a salir al aire nuestra querida Radio Santa Mónica el primero de marzo, después de tres largos meses de silencio, fue realmente un golazo, que tengo que agradecer en primer lugar al buen Padre Dios, a las oraciones de los radioescuchas y al nuevo equipo. Estoy plenamente convencido del buen hacer de La señal cristiana en el camino. Queremos seguir apostando por los valores humanos, culturales y religiosos. Desde el programa La otra orilla estoy también yo aprendiendo a hacer radio. Todos hemos tenido buenos maestros y contamos con el apoyo del Maestro Interior, la Palabra del Padre, que plantó su chocita entre nosotros y nos mandó predicar su mensaje desde los lugares más elevados. Hoy utilizaría nuestra antena. En su nombre la empleamos.
Soy monseñor Fortunato Pablo Urcey, agustino recoleto, obispo prelado de Chota desde el 12 de diciembre de 2005. La foto que han escogido para esta página Conózcanos habla de alegría, como cuando mete un buen gol el equipo favorito. Y es que, en verdad, el volver a salir al aire nuestra querida Radio Santa Mónica el primero de marzo, después de tres largos meses de silencio, fue realmente un golazo, que tengo que agradecer en primer lugar al buen Padre Dios, a las oraciones de los radioescuchas y al nuevo equipo. Estoy plenamente convencido del buen hacer de La señal cristiana en el camino. Queremos seguir apostando por los valores humanos, culturales y religiosos. Desde el programa La otra orilla estoy también yo aprendiendo a hacer radio. Todos hemos tenido buenos maestros y contamos con el apoyo del Maestro Interior, la Palabra del Padre, que plantó su chocita entre nosotros y nos mandó predicar su mensaje desde los lugares más elevados. Hoy utilizaría nuestra antena. En su nombre la empleamos.
Soy el padre Francisco Hernáez Lorenzo, agustino recoleto. Estoy en Perú desde 1970 y me ha tocado trabajar en la sierra primero, en la costa, y ahora en nuestra radio. Nunca me pasó por la cabeza estar metido en un medio de comunicación, pero las circunstancias así lo han querido. Soy responsable de la administración pero también participo en algunos programas: saludo temprano a los oyentes y les invito a comenzar el día de la mano de Dios y también les despido al final de la jornada. Dentro del programa “Dia a Día,” tengo la oportunidad de transmitir valores humanos y cristianos. Los fines de semana, como es lógico, la participación del sacerdote es mayor. Tenemos los sábados un programa de música religiosa y pensamientos de San Agustín, le llamamos “Canta y camina”, al mediodía el “Semanario Católico” y el domingo la entrevista con nuestro obispo en el programa “La otra orilla”. Me siento contento de poder acompañar a tantas personas que aprecian nuestra emisora. Doy gracias a Dios por esta oportun idad de evangelizar que nos regala.
Marco Vallejos Díaz, profesor y periodista. Hablar de Radio Santa Mónica, hoy, después de seis años de haber reanudado su labores es reconocer el esfuerzo de quienes ahora trabajan en la misma. Radio Santa Mónica sigue con ustedes por el cariño que se tiene a ella y a los oyentes, la razón de ser.
Personalmente, tengo un compromiso con este medio y, por ende, con quien la dirige, para que siga siendo una buena compañía. Tal vez, con algunas deficiencias, pero son parte del trabajo; sin ellas diríamos que todo anda bien y no es así.
Sigo pensando que Radio Santa Mónica crece cada día y, ojalá, mientras más madura sea menos “caprichosa”.
En estos tiempos, madrugo para despertarlos con alegría en el programa “Entre mi jalca y mi valle”; me reencuentro con los oyentes al caer la tarde- noche en “Volviendo a casa”.
Gracias por el cariño.
(Ch. 14-03-13)
Kelly Collantes Saldaña, profesora. Queridos amigos: qué bueno es tener la certeza absoluta de que al pasar el tiempo sigo teniendo la firme convicción de que “Me encanta el mundo de la radio”. Han pasado muchas cosas en mi vida personal y profesional y concluyo que de todas ellas aprendí que si uno tiene la fuerza y fe suficientes logrará sus objetivos.
Aprendí mucho de los que hoy dirigen la radio y quiero seguir sus pasos para poder un día volver la mirada atrás y saberme satisfecha por todo lo que logré. Lo que si es cierto es que ustedes -los oyentes- hicieron que cada día este mundo maravilloso me guste y me satisfaga más, se convirtieron en parte de mí ser e hicieron que ame lo que hago y luche por hacerlo siempre mejor.
Hoy al escribir estas líneas siento que es un milagro de Dios el poder estar frente a un micrófono y expresar a través de la palabra lo que uno vive y siente. Sigo agradeciendo a Dios y a aquellas personas queridas que llevo en mi corazón por haberme permitido ser parte de Santa Mónica.
Ustedes ya lo saben dirijo los programas “Música y Salud”; “Día a Día”; “Melodías de Ayer y de Hoy” y con mucha satisfacción una de las emisiones del servicio “Comunicándonos con usted”.
Con Cariño Kelly.
(Ch. 03-03-13)
Jaime Idrogo. Jefe de Prensa. En la dimensión social, la libertad de expresión es un medio para el intercambio de ideas e informaciones y para la comunicación masiva entre los seres humanos. Así como comprende el derecho de cada uno a intentar comunicar a los otros sus propios puntos de vista, implica también el derecho de todos a conocer opiniones y noticias, a través de la radio.
Las libertades de expresión y prensa se traducen en el derecho de todo individuo de exteriorizar sus ideas por cualquier medio, no solo verbal o escrito, sino por todo aquel que la ciencia y la tecnología proporcionan. Se trata de un derecho colectivo a recibir cualquier información y a conocer la expresión del pensamiento ajeno.
Ante esto, la tarea del comunicador es de manejar con manos de seda, pues, le corresponde convertir lo cotidiano en novedoso. La faena del periodista, más que perseguir la nota, es llevar al público, a descubrir que las situaciones que le rodean son las suyas, que las necesidades que se expresan y las soluciones que se plantean requieren de la participación de todos para avanzar.
En estos últimos días, cuando tenemos una libertad de información muchas veces complicada, resulta que el chisme y el amarillismo prevalecen sobre lo que debiera ser la esencia del periodismo: el esfuerzo por mostrar al ciudadano, que diariamente, nos esforzamos por construir una sociedad mejor.
Lamentablemente, hechos desagradables, nos demuestra que estamos atravesando por una grave crisis de los valores tradicionales. Principios fundamentales considerados por mucho tiempo, de carácter universal, han perdido presencia, haciendo mella en las actividades sociales, donde el Periodismo, no es ajeno al problema.
De todos estos planteamientos que proporciona el trabajo periodístico, estoy convencido que es necesario seguir esforzándome, para que nuestra colectividad también sienta que vuestra emisora es seria y responsable que apuesta por la educación, la cultura, la información y la evangelización.
(Ch. 28-03-13)






